Que una IA sepa que existes.
Cada vez menos gente escribe en Google: le pregunta a una IA y se queda con la respuesta. Ahí no hay diez resultados entre los que elegir —hay dos o tres nombres. Estar en esa lista o no estar es la diferencia, y se puede medir.
El problema
¿Por qué mi web no aparece cuando pregunto a ChatGPT?
Los rastreadores que alimentan a ChatGPT, Claude o Perplexity no ejecutan JavaScript. Y muchas webs modernas se construyen justo así: el servidor manda una página vacía y el navegador la rellena después.
El resultado es que el dueño abre su web, la ve estupenda, y no entiende por qué la IA nunca le menciona. No es una cuestión de contenido ni de suerte: es que nunca llegó a haber nada que leer. Nosotros pedimos la página igual que la pide la máquina, sin ejecutar nada, y se ve en el momento.
El segundo motivo es más tonto todavía: un robots.txt que bloquea sin querer. Y aquí hay un matiz que casi nadie distingue.
El error caro
¿Es lo mismo bloquear GPTBot que bloquear OAI-SearchBot?
Hay dos clases de robot y se confunden constantemente:
Los que entrenan modelos —GPTBot, ClaudeBot, Applebot-Extended— recogen texto para que la IA aprenda. Bloquearlos es una decisión legítima: hay quien no quiere que su trabajo alimente a un modelo, y no pierde visibilidad por ello.
Los que buscan la respuesta —OAI-SearchBot, ChatGPT-User, PerplexityBot— entran en el momento en que alguien pregunta, para poder citarte. Bloquear estos es pedir que no te nombren.
Mucha web bloquea los segundos creyendo que se protege de los primeros. Es un cambio de una línea, y es la diferencia entre salir en la respuesta o que salga tu competencia. Lo separamos en el informe.
Qué se mide
¿Cómo se mide si una web está preparada para las IA?
Va dentro de la auditoría web, como un área más de las ocho. Pesa un 8 % de la nota final.
Sobre el llms.txt conviene ser honesto: es una convención reciente y hoy apenas se consulta —Google ha dicho que no lo soporta—. Por eso en nuestro informe suma pero no penaliza. Quien te prometa resultados por publicar un llms.txt te está vendiendo humo. El trabajo que cambia las cosas es que tu contenido se lea sin JavaScript.
Datos propios · agosto de 2026
¿Cuántas webs están preparadas para las IA?
No lo estimamos: lo hemos medido. Estas cifras salen de aplicar las cinco comprobaciones sobre 61 webs reales de negocios de Toledo, analizadas una a una en agosto de 2026. Es medición propia, no un estudio citado.
Lo que más sorprende es el segundo dato: solo 3 de 61 webs tenían datos estructurados completos —dirección, teléfono, horario— con los que una IA pueda responder sin equivocarse. Las demás obligan a la máquina a deducirlo del texto, y ahí es donde se inventa un horario o un teléfono que no es.
La cara buena: ninguna de las 61 bloqueaba a los rastreadores de IA. El problema casi nunca es que no les dejen entrar; es que cuando entran no encuentran nada que leer.
Ver el estudio completo de las webs de restaurantes de Toledo →
Cómo lo sabemos
¿Quién hace auditorías de AEO en Toledo?
No es una línea de servicios que hayamos añadido al catálogo porque esté de moda. Lo aplicamos aquí primero, y se puede comprobar sin pedirnos permiso:
tallervirtual.eu/llms.txt · /robots.txt · /.well-known/api-catalog
Esta web pasa sus cinco comprobaciones. La que estás leyendo llega montada desde el servidor: si desactivas JavaScript, el texto sigue aquí.
Quién firma esto
¿De dónde salen estos criterios?
Escrito por el equipo de TallerVirtual.eu (Toledo, España), actualizado en agosto de 2026. Los criterios no son inventados: salen de la documentación pública de quienes operan estos rastreadores.
- OpenAI — documentación de sus rastreadores: distingue GPTBot (entrenamiento) de OAI-SearchBot y ChatGPT-User (respuesta).
- Anthropic — ClaudeBot y cómo bloquearlo.
- Cloudflare — Content Signals Policy: la propuesta de declarar en robots.txt qué usos se autorizan.
- Google — Google-Extended.
Si algo de esto cambia —y cambia a menudo— se corrige aquí. La fecha está a la vista a propósito: un criterio sin fecha no se puede comprobar.